Su materia, a la vez trabajada y bruta, busca el contraste: la madera lijada hasta la suavidad apacigua y devuelve la calma, mientras que su base mineral sugiere fuerza y arraigo.
La madera marina se convierte en soporte de una huella antigua.
Como un bonete turco — ese nudo complejo, casi inútil, tejido solo por la belleza del gesto — el objeto se entrelaza entre memoria y materia.
Una línea luminosa recorre sus curvas con continuidad.
Serpentea sin ruptura, abrazando cada relieve, cada hueco ofrecido por la madera.
Tallado a mano, cada pasaje se carga de un resplandor cálido y preciso, revelando la materia en su suavidad y su fuerza.
Así, luz y madera se unen en una forma singular, suspendida entre naturaleza y saber hacer.
EJEMPLAR NUMERADO
Dimensiones : L. 23cm l. 22 cm H. 74 cm
Plazo de fabricación: 6 semanas
Precio: bajo demanda







